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Terra
La Coctelera

Libros leídos en el 2010

Quizás este año no he leído todo lo que quería sin embargo ha sido fructífero en otros aspectos. Aquí dejo mis lecturas del 2010 (no incluyo cómics)

1.- Hijo de Satanás (C. Bukowsky)

Terminé el 2009 con un libro de Bukowsky y lo empecé con una recopilación de relatos del mismo autor. Ni que decir tiene que la narrativa directa y poética de "Chinaski" es todo un referente, y que me absorbe hasta conseguir que me evada y me den ganas de bajar al bar, pero no a un bar cualquiera sino a los que describe, a beber y vivir, durante unos instantes, su vida.

2.- Vivir sin jefe (Sergio Fernández)

Este libro de sacó de más de un problema durante mi último trabajo, y además iluminó mi camino. Un manual para autónomos y empresarios noveles. Imprescindible.

3.- Un horror tropical y otros relatos (W.H. Hodgson)

Encontré este libro comentado en un blog de lectura. Monstruos marinos, fantasmas, piratas sanguinarios, mares sin fin, seres acuáticos.... Me apetecía mucho leer este tipo de historia, una combinación de géneros entre el terror, la aventura y el mundo marino. Me sorprendió gratamente porque descubrí unas historias inquietantes y leí a un autor que hasta entonces era un desconocido para mi.

4.- Emigma (Juan Antonio Cebrián)

¿Qué voy a decir de las cuatro C's del mítico programa "La rosa de los vientos"? El libro está compuesto por enigmas que han aparecido a lo largo de la Historia. Un libro de cabecera y de consulta.

5.- El Guión (Robert McKee)

Must read.

6.- En costas extrañas (Tim Powers)

Llegué a este libro tras una conversación con D.B. ¿Cómo es posible que "Piratas del Caribe" venga de la atracción del mismo nombre y que "Monkey Island", que viene de la misma atracción y es un juego de Lucas Arts no tenga película? ¿De dónde más viene "Monkey Island"? Pues nada más ni nada menos que de este libro. Escrito en 1988 recoge las aventuras de un joven titiritero que se ven envuelto con zombies, venganzas, vudú, espadachines, batallas navales y, como no, con un romance. En 1990 nació "Monkey Island".

7.- La nave de un millón de años (Paul Anderson)

Este libro lo cogí de una estantería porque combinada varios factores en su trama: el primero era la ciencia ficción, el segundo la Historia, y el tercero y último la inmortalidad. Cuenta la historia de varios seres inmortales que se encuentran a largo de sus vidas en distintos momentos históricos. Quizás uno de los mejores libros de ciencia ficción que he leído.

8.- La creación de personajes cinematográficos (Raúl Serrano)

Primer libro que leo sobre la materia y encima me llevo una grata sorpresa. Tiene un punto de vista muy peculiar e interesante sobre la construcción de personajes. Must read!

9.- Ponche de ácido lisérgico (Tom Wolfe)

Haciendo honor a mi gran amigo J. escribo el título del libro en inglés "The Electric Kool-Aid Acid Test". Importantísima novela periodística sobre un momento trascendental de la cultura underground norteamericana. Ácido, un autobús, un escritor reconocido, un personaje de una novela legendaria, una banda de rock, un grupo de gente llamado los Bromistas, en inglés original, Merry Pranksters. O estás en el autobús o estás fuera de él.

10.- Paul McCartney. La biografía (Carlin Peter Ames)

Las biografías sobre músicos deben cumplir tres características: que el personaje te atraiga lo suficiente como para querer leer sobre él, que haya sido importante en tu vida, y que su música la tengas grabada a fuego a tu cerebro. Las cumplía las tres, así que lo compré y lo leí prácticamente de un tirón. Muy interesante aunque me pregunto qué dirá Paul McCartney sobre el libro.

11.- Las piedras mágicas (Rabindranath Tagore)

Recomendación directa de mi padre. -"¿Quieres leer cuentos sobre la cultura hindú?". -"Sí, claro". - "Pues, sin lugar a dudas, debes leer a Rabindranath Tagore. Cualquiera de sus libros es bueno." Y es verdad...

All Tomorrow's Parties (2009, Jonathan Caouette)

Supe de este documental de rebote, como me suele pasar con todas las películas que veo. Estaba investigando un poco las producciones de La Blogotheque, concretamente los clips de su realizador fetiche Vincent Moon, cuando vi un banner en el que se hacía referencia al documental. ¿Y cómo llega una película de esta temática a la web francesa? Pues porque trata sobre música y porque Vincent Moon, hombre que se apunta a todo, grabó algunos clips de los conciertos. Así pues me puse a buscarla pero las coincidencias hicieron que la encontrara en una tienda; así que la compré (las referencias hay que tenerlas).

El documental trata sobre el festival que tiene lugar todos los años en Mainhead, Inglaterra, en una ciudad de veraneo, donde las familias de los sesenta y setenta iban a pasar sus vacaciones estivales. Dicho festival, organizado originariamente por los miembros de Belle And Sebastian, tiene una peculiaridad y es que no hay sponsor, por lo tanto no hay barreras entre músicos y fans; todos comparten un mismo espacio durante los días que se tienen lugar los conciertos. No hay barreras. Ah! Otra cosa que me gustaría destacar es que todos los años un grupo en concreto organiza todo el festival, es decir, invitan a los músicos que más les apetece escuchar o tocar.

El documental, dirigido por Jonathan "Tarnation" Caouette, es una mezcla de imágenes grabadas por realizadores, fans, músicos, etc, por todo el mundo que tenía algún video del festival. A partir de ellas organiza, compone y crea un relato que retrata los diez años de All Tomorrow's Parties. Actuaciones en directo, en un casino, en una habitación o en un campo. Música al aire libre, sin ataduras ni limitaciones comerciales.

El único aspecto que me atrae del documental es el montaje porque la historia de los diez años queda algo diluida ya que prima más el ambiente musical. La historia presente del festival la contrapone con la "antigua" ciudad de veraneo, creando así una especie de similitud entre las antiguas costumbres de la juventud y las de ahora. Para ello contrasta imágenes de súper 8 y de televisión con las grabadas ahora en videocámaras, móviles, cámaras fotográficas, y por que no, súper 8 (y que no desaparezca). Quizás lo que no tenemos en cuenta es la cantidad de horas que le han tenido que dedicar al visionado de vídeos. Toda esta cantidad ingente de imágenes crea un collage de lo más colorido y de lo más caótico (si tenemos en cuenta el anterior documental de Caouette, del que hablé en mi primer post sobre documentales) dentro del orden del propio relato.

All Tomorrow's Parties tiene que se visionado con el volumen de la televisión lo más alto posible, sin muebles en la habitación, y con una predisposición a ponerse a bailar y saltar al ritmo de la música.

El mundo del porno retratado en Pornucopia

Hará cosa de dos semanas me tropecé con el reportaje de 21 días en el porno, emitido por el canal Cuatro. Tras soportar la mala venta del programa y la mala dirección durante una hora llegué a la conclusión que no se trataba de un buen reportaje, sino todo lo contrario, demasiado personal y con unos juicios de valor de las conservadores. Desesperado me acordé de aquel documental español, La Piel Vendida. Ese sí que me pareció un buen trabajo, donde realmente se le muestra al espectador, ávido de interés y morbo, cómo se trabaja y se vive de la profesión de porno. Así que puse a pensar y a indagar.

Como ya comenté hace algunos posts existen algunas productoras dignas de imitación, como el caso de Think Films, y como no, la HBO, las siglas de Home Box Office. El caso es que la productora de series como Generation Kill, Historias de la Cripta, Deadwood o A Dos Metros Bajo Tierra, hizo una miniserie documental de seis capítulos en la que se adentraba en el mundo del porno, Pornucopia, Going Down The Valley. El conocido de Valle de San Fernando, en California, no sólo es donde viven las estrellas de Hollywood, sino que también es la cuna de la industria del porno, que consigue mover más dinero que el cine mainstream que conocemos.

Tomando como hilo conductor el rodaje del film Space Nuts, parodia sexual de una sci-fi opera, nos muestra los entresijos de este mundo, del negocio del porno. El primer episodio, Perky And Punctual, arranca con el inicio del rodaje, así pues el primer capítulo se convierte en la introducción. ¿Cómo se hace una película? ¿Cómo viven las actrices? ¿Cómo se preparan? ¿Cuál fue su primera experiencia? Todas estás preguntas y las que se va haciendo el espectador a lo largo de los veinte minutos que dura el episodio van siendo contestadas por los propios productores, actores, actrices y demás gente el mundillo.

En el segundo capítulo Woman on Top ellas nos hablan de la industria, y como son ellas quienes dominan la situación en todo momento. Las estrellas nos reconocen que sin ellas no habría industria puesto que son sus cuerpos los que arrastran a los seguidores. Sin embargo admiten que quienes hacen el trabajo más duro son los hombres, y eso lo vemos en el rodaje. La presión a la que está sometido el actor es muy grande. Algunos de ellos recurren a la pastillita azul para aguantar en las escenas, pero otros no lo hacen y no pueden, por lo que son despedidos, y muchas veces ninguneados. Por último, y volviendo a ellas, las mujeres también dirigen y controlan las producciones, como es el caso de Danni Ashe, una antigua stripper que abrió su web en la que cuelga contenido soft, como sus fotos o entrevistas con otras actrices. Actualmente, junto a Jenna Jameson, es una de las empresarias más ricas de toda la industria.

El tercer capítulo, Same-Sex Sex se centra en uno de los temas que más preguntas pueden ofrecer. ¿Todas las actrices son lesbianas? ¿Hay actores heterosexuales que hacen papeles de homosexuales? ¿Son todos bisexuales? Pues hay de todo. La primera parte del capítulo vemos a actrices que sí se consideran heterosexuales y hacen de vez en cuando un papel lésbico; también actrices que se encasillan como bisexuales y son todo terreno en las producciones. En la primera parte vemos qué tipo de producciones lésbicas de hacen en el Valle de San Fernando, desde las más normales a las más lésbicas o "queer". En la segunda parte el capítulo se centra en las producciones homosexuales y de cómo se trabaja en ellas, pero sobre todo se centra en cómo muchos hombres capaces de tener sexo con otros hombres a la hora de tener una cámara en frente se cierran en banda y no pueden.

El cuarto capítulo es el más divertido. A lo largo de media hora Pornucopia se adentra en los negocios más raros de la industria. En Bussines Of Kink nos muestran el porno de transexuales, y de como los heterosexuales son quienes más demandan sus servicios; a un militar jubilado que se dedica a grabarse mientras fornica con jovencitas en el parque, en un hotel o donde sea, y de cómo de esto consigue vivir tranquilamente; también nos muestran el sexo más freak, como las parodias o las comedias gamberras, impagable la película en la que una hermosa rubia exploradora se queda en su tienda de campaña en mitad del bosque y es violada por un sasquatch. Por último, y quizás lo más incómodo de ver, se nos muestran los entresijos del porno sadomasoquista, sí, aquel en el hay pinzamientos, máscaras de látex, tubos, cera, e incluso un cámara de tortura.

En el quinto capítulo Love And/or Sex, para mi el más interesante, nos adentra en el amor, el complejo sentimiento que no tiene que estar reñido con el porno. En el vemos parejas que se han conocido en el plantó y entienden el porno como una forma de vida y no por ello deben sentir amor por cada una de las personas con las que están, sino que se ciñen a su pareja y viven felizmente. Pero no todo iba a ser normal, hay quien vive su vida con pareja en trio, un hombre casado con una mujer y conviven su novia, les da igual si la gente lo entiende o no. Y por último tenemos a aquellos que el plató les ha hecho un flaco favor y no han podido soportar la presión que ver a su pareja con otra persona.

Por último Questions, Anyone? nos ofrecen a modo de conclusión los temas que han podido quedar pendientes en los capítulos como la importancia de los premios, cómo se presentan y se preparan, cómo se termina una película porno, cómo se viven las nominaciones, etc. Con este capítulo vamos de la mano hacia el final del rodaje de Space Nuts, y de ahí a su presentación en los AVN y su victoria aplastante, a pesar de ser una película de lo más freak.

Como conclusión me gustaría decir que los españolitos, aquellos que queremos que se trabaje bien y se obtengan productos de calidad, deberíamos mirar a quienes trabajan bien, a quienes los contenidos les importan desde el principio hasta el final, a quienes hacer un documental no les supone una muralla. Deberíamos mirar al otro lado del charco, comparar y escoger aquello que más nos llame la atención y adaptarlo con la cara bien alta. Sí, los norteamericanos lo hacen muy bien ¿y por qué nosotros no?. Encarecidamente le recomiendo a la gente que se coja el catálogo de la HBO y de Think Films, por poner dos referencias ya citadas, y que se lo vea de principio a fin.

Lista de episodios en la wiki.

Los documentales de la HBO.

El cura, el comunista y el pueblo

Don Camilo (1952, Julien Duvivier)

Cuando empecé con estos análisis de películas clásicas italianas, sobre todo neorrealistas y postnearrealistas, mis padres me recomendaron una serie de películas en las que el protagonista era un cura. "¿No has visto nada de Don Camilo?". "No". "Pues deberías, están muy bien". Pues vale. Pensé en el libro que había leído sobre el neorrealismo y ni la comentaba. Tiempo después, y con la atención que necesito prestarle a la escritura y al blog, decidí verla.

La película arranca con unos planos aéreos que nos trasladan a un pueblecito, Brescello, al norte de Italia. Allí, encontramos a Don Camilo (Fernandel), un cura amante de las tradiciones, buena persona, y temeroso de Dios (habla con el Cristo del altar y éste le responde) y de los comunistas, liderados por su archienemigo, el alcalde Peppone (Gino Verci), un hombre corpulento, basto y de pocas luces. Es la Italia de los cincuenta, un país con una situación convulsa que intenta sobreponerse al régimen fascista de Mussolini a través de una revolución comunista. Para Don Camilo esto supondría su fin, y el de su parroquia, a la que sólo asisten las clases nobles del pueblo, es decir, el cacique que vive con su madre y carga una escopeta por si es asaltado por los chiflados comunistas. Así es la tensión con la que vive el pobre cura. Con este planteamiento el espectador convive el día a día de dos personajes totalmente antagónicos y de las situaciones que se les plantean a ambos; como la de bautizar al hijo de Peppone con un nombre comunista, a lo que Don Camilo se opone, consiguiendo que se encarnice aún más el enfrentamiento. A partir de ese momento discuten por todo, incluso llegan a las manos en más de una ocasión, desde el fútbol hasta la relación que tiene la pareja más joven del pueblo.

Lo que más me sorprendió de Don Camilo fue descubrir es que se trata de una saga con siete películas, y una última de 1983 con Terence Hill como el párroco del pueblo; todas ellas basadas en la obra Piccolo Mondo: Don Camilo, de Giovanni Guareschi, escritor humorista y con una biografía controvertida. A la primera película de coproducción franco-italiana le siguieron otras, ya que dieron con la gallina de los huevos de oro, en las que el espectador seguía disfrutando de las trifulcas entre el cura (de nuevo interpretado por Fernandel) y el alcalde (Gino Verci), siendo la última del dúo en 1965 El camarada Don Camilo (Il compagno Don Camillo). Aún quedarían dos películas más, pero estas ya no gozaron del calor del público, quien estaba cansado de este tipo de films costumbristas. Eran los setenta y los espectadores habían cambiado, como los directores italianos, que ahora eran mucho más experimentales.

Don Camilo es una película para disfrutar y para guardar con cariño. Retrata perfectamente el nacimiento de un nuevo orden mundial, con estratos sociales que necesitan ser renovados o que deben desaparecer porque ya no tienen sentido. Son el cura y el alcalde dos personajes de la misma moneda, la cara y cruz que representaron la Italia de los cincuenta; y aunque han intentado exterminarse a la largo de medio siglo siguen, con más o menos altercados, conviviendo en armonía. El final de la película resume perfectamente ese tipo de simbiosis de "sin ti pero contigo".

¡Chinaski, eres un maldito bastardo!

"Creen que si los escritores sufren serán mucho mejores. Eso es pura mierda. El sufrimiento es exactamente igual que cualquier otra cosa: si te dan demasiado al cabo de un tiempo puedes hundirte. Es el intento de escapar del sufrimiento lo que crea grandes escritores: te sientes tan bien que haces que los lectores se sientan bien"

Henry Chinaski

Acabo de terminar Hijo de Satanás de Bukowski y en cuanto me paguen iré directamente a comprarme uno de sus libros, da igual si es novela, cuento o poesía.

El amor de las mujeres italianas

Mujeres Peligrosas (1958, Luigi Comencini)

Durante la época dorada de la comedia italiana (entre los cincuenta y los sesenta, éstos inclusive) encontramos filmes de todas las temáticas, desde la pobreza a la religión, etc, pero son los celos y la vida conyugal los temas que acaparan gran parte de esta filmografía.

En 1958 el cineasta Luigi Comencini, director de una película que comenté hace tiempo Il Segno di Venere, abordó el tema de los celos a través de cuatro matrimonios amigos, en su película Mujeres Peligrosas (Mogli Pericolose). Federico, Bruno, Pirro y Benny son hombres casados. Los tres primeros tienen mujeres hermosas, al contrario que Benny, que se casa con una mujer poco agraciada y resentida. Ornelia la esposa de Bruno, es celosa y mantiene que todos los hombres son unos mentirosos y no puedes confiar en su fidelidad. Claudine, la esposa de Federico, opina todo lo contrario y piensa que su marido nunca le sería infiel. Deciden apostar, utilizando a Tosca, la mujer de Pirro, para que intente seducir a Federico y así poder demostrar a Claudine que es igual que todos los hombres...

Comencini arranca con esta maravillosa secuencia, presentando los personajes en dos secuencias, por un ladro los hombres y las mujeres. Éstas últimas, mientras espera a que sus maridos vuelvan de caza (pésimos cazadores) deciden hacer una apuesta, cuyo objetivo es el de demostrarle a Claudine que todos los sombres son igual, incluido su amado esposo. Ese punto de partida es el origen de un comedia costumbrista, rápida y que en el fondo tiene una única finalidad, redescubrir el amor.

De este film me gustaría destacar el guión, perfectamente elaborado y con una trama muy bien justificada. Conforme avanza la película vamos viendo a través de secuencias autoconclusivas cómo se desarrolla el conflicto entre las parejas. También destacaría la importancia del espacio, ya que al tratarse de discusiones entre parejas todas ellas ocurren en la intimidad de la vivienda o en el coche, siempre en recintos cerrados, en los que las palabras no se las pueda llevar el viento y queden entre dos personas para ser asimiladas.

De lo más interesante.

Werzog visita la Antártida

Si vemos la filmografía del director alemán nos daremos cuenta de que es un todo terreno. Con sus 67 años este hombre nacido en las montañas de Baviera ha hecho de todo: cortometrajes y largometrajes de ficción, documentales, ópera, interpretación, guiones, etc. Tras repasar toda su formación me doy cuenta de lo importante que es la mirada de este hombre, y de cómo consigue transmitirla en todas sus producciones. Por este motivo no me sorprendió nada encontrarme que Herzog había hecho un documental sobre la Antártida. ¿De qué hablará? ¿Pingüinos, focas, icebergs? Las dudas me asaltaban conforme recordaba el documental Grizzly Man (del que ya escribí un post), su personal mirada sobre un hombre que entregó su vida por hacer aquello que más le gustaba, convivir con los osos pardos.

El documental de Herzog, narrado con fuerza y lirismo, y con una fotografía soberbia, arranca con unas imágenes espectaculares en las que vemos los fondos marinos del continente. Enormes y extrañas formas caprichosas que crea el hielo congelado de la superficie, de tonos azules a amarillos, acompañados por una preciosa melodía coral. Cuando ya estamos totalmente subyugados al poder de estas imágenes entra la voz del creador, Herzog. El director explicada el motivo por el cuál decidió volcarse en un proyecto de estas características, y es más, le dejó bien claro la productora que no pensaba hacer un documental científico, y que desde luego no hablaría de pingüinos. Así es como el director alemán nos muestra la Antártida, como un conjunto de pequeñas estaciones habitadas por científicos con unas vidas extrañas y muy peculiares.

Herzog (director y técnico de sonido) y Peter Zeitlinger (director de sonido) llegan a la estación McNurdo, centro neurálgico de la Antártida. Allí es donde el realizador retrata la vida en el campamento; entrevista a conductores, científicos, cocineros, etc. Sin embargo a Herzog no le gusta pasar el tiempo en el campamento porque está civilizada, así que cuando puede huye y si marcha a conocer las vidas de los científicos que están en otras estaciones. Es en su recorrido cuando visita a zoólogos, vulcanistas, físicos y biólogos, cada uno de ellos con unas historias mínimas y poderosas. Quizá la más impactante ocurre cuando se entrevista con David Ainley, experto en pingüinos. A la pregunta de que si estas aves conocen la locura el especialista contesta que ha visto comportamientos extraños, como que un pingüino, con el excelente sentido de la orientación que tiene, decida abandonar la manada y adentrarse sólo en el continente. Y esto es lo que ocurre. La cámara de Zeitlinger graba a un pingüino que deja la manada y que, sólo (ya que por normativa se prohibe tocar a estas aves), camina hacia las montañas, donde encontrará una muerte segura. Herzog queda impresionado, al igual que le sucede al espectador a lo largo de los 100 minutos que dura la película.

Encounters at the end of the world es un documental atípico porque es científico a la par que antropológico, nos muestra la diversidad biológica pero a través de las personas que la estudian. En definitiva, Herzog no sólo nos habla de la Antártida y se de su hábitat, sino que nos muestra a las personas que han decidido renunciar a su vida en la sociedad para alejarse y encontrarse con otros seres humanos en el fin del mundo.

Werzog en el fin del mundo

Hay un dicho de un filósofo estadounidense, Alan Watts, que decía que a través de nuestro ojos el universo se percibe a sí mismo, y a través de nuestros oídos el universo escucha su armonía cósmica y nosotros somos los testigos a través de los cuales el universo adquiere conciencia de su gloria y magnificencia.

Stefan Pashov (Philosopher & Forklift Driver)

Encuentros en el fin del mundo (2006, Werner Herzog)

Me apetecía apuntar la última frase de este magnífico documental. En breve prepararé el comentario sobre la película.